Caritas Christi

¿Quiénes somos?

Caritas Christi es un Instituto Secular aprobado por la Iglesia. Acoge a mujeres, de edades comprendidas entre 20 y 50 años (solteras, viudas y divorciadas), que quieren entregar totalmente su vida a Dios en el mundo. Entre nosotras hay diferencias de cultura, de mentalidad y de opiniones. Lo que nos une es el amor de Dios. Dios nos ha llamado a la vida con Él y por Él, en el mundo. Nosotras hemos respondido a este amor libremente, decidiendo vivir, plenamente, nuestro Bautismo, por la Iglesia, en el mundo. La misión de CC es alumbrar la llama del amor en el mundo, amar a los otros como Dios los ama y permitirles, también, amar a Dios.  

¿Cómo puede realizarse eso?

Somos mujeres seglares y vivimos como las otras mujeres seglares, una entre las demás, sin que nada nos separe de ellas. Encontramos a Dios en nuestra vida cotidiana. Estamos abiertas a los otros allí donde vivimos y donde trabajamos: en nuestro trabajo, en el entorno familiar, con los amigos, en los sindicatos, la política, la ciudad, en la parroquia, en el servicio a la Iglesia. Somos solidarias con el mundo en sus esperanzas, sus alegrías y sus penas. Estamos comprometidas en la construcción de una sociedad que respete a cada ser humano y que esté fundada en la justicia y la paz. Cada injustita y cada búsqueda de la verdad, la belleza y la bondad, son un desafío para nosotras. Todas las circunstancias de la vida y de la muerte de los seres humanos son ocasión, para nosotras, de dar testimonio de la obra salvadora de Dios. En el curso de nuestra vida queremos ser un Mensaje de Dios; Queremos ser la levadura, la sal y la luz, a fin de permitir al mundo cambiar desde el interior y transformarse en un lugar habitable para todos. Nos consideramos como un puente entre la Iglesia y el mundo. Queremos que aquellos que nos rodean conozcan el amor de Cristo y sepan que Él esta cerca de ellos. Por medio de nuestra donación nos ofrecemos a Dios, por la Iglesia. Nuestra vida cotidiana nos une a la Iglesia y nuestra oración diaria, por la Iglesia, es vital para nuestra vocación.

¿Cómo nos ayuda nuestra vocación, Caritas Christi, a conseguirlo?

Respondemos a la llamada de Dios escogiendo, libremente, vivir, totalmente, con Dios y por Él. Nos encontramos con otras que han recibido la misma llamada y que persiguen el mismo camino. Hacemos un don (la donación) de todo nuestro ser a Dios, prometiendo vivir en el celibato, escogido por amor, a fin de que el amor de Dios pueda crecer en nosotras. Nos alegramos al descubrir las riquezas de nuestra personalidad humana. Aceptamos nuestras debilidades y nuestros límites, confiando en el amor de Dios, que nos acepta tal como somos y siempre está dispuesto a perdonar.     Vivimos con apertura y gratuidad, conscientes de recibirlo todo de Dios. Dios nos llama allí donde estamos quiere que nos comprometamos profundamente y que estemos atentas a las personas que nos encontramos, así como a los acontecimientos y problemas cotidianos. Para responder a las necesidades del mundo nos preocupamos por desarrollar nuestras competencias, nuestras aptitudes y nuestros talentos. En un mundo donde el papel de la mujer, las ideas sobre la sexualidad y las realidades sociales están cambiando continuamente, debemos dar pruebas de creatividad y discernir sobre nuestra manera de vivir nuestro celibato. Cada miembro de Caritas Christi debe asumir la responsabilidad de su propia vida y las decisiones que se le plantean. La nota dominante de nuestra vida es el amor. Por medio de la oración llegamos a ver el mundo tal como es visto por Dios.   Nuestra comunión en Caritas Christi nos permite profundizar:
  • en nuestra vida de oración;
  • en el silencio y en la escucha,
  • en el diálogo con la Palabra de Dios en la Escritura.
  • en la meditación y en la adoración en los Sacramentos de la curación y del perdón.
  • Nos unimos cada día, en la Eucaristía, a la gran acción de gracias de la Iglesia.
  • A menudo renovamos el “sí” a Dios, el cual pronunciamos el día de nuestra Donación. De María aprendemos cómo vivir, cómo amar a Jesús y cómo seguirlo.
  • De Catalina de Siena aprendemos cómo vivir unidas, profundamente, a Cristo, en la realidad de nuestra vida cotidiana, y cómo vivir con valor como miembros activos e iluminados de la Iglesia.

¿Cuáles son las etapas del camino en Caritas Christi?

La formación de un miembro comporta varias etapas: formación inicial, período de compromisos temporales y la vida después de la donación. Cualquiera que sea el periodo, procuramos respetar la evolución personal de cada una. La formación se adapta siempre a la vida, al ambiente, a la cultura, a los talentos, a los deberes de cada una. Preparación y admisión: Es la etapa de clarificación y reflexión; dura 6 meses, como mínimo. Son admitidas mujeres entre 20 y 50 años. Formación inicial: La persona expresa su deseo de intentar vivir según el espíritu de Caritas Christi, de utilizar los medios que se le proponen y entrar en su comunión fraterna. Dura tres años

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